jueves, 4 de septiembre de 2008

Uno de Herrera

Juan Manuel Herrera es un escritor que no escribe. Sus míticas plaquettes, de exiguo tiraje, forman parte de la mitología editorial de sus amigos. Va un relato exacto y redondo de su cosecha.

Que nadie duerma

Mi padre tenía un amigo cantante de ópera. De vez en vez ensayaban sus arias favoritas Recóndita Armonia, E lucevan le Stelle, Come un bel di di magio y las imágenes de los héroes mayores -Caruso, Jussi Bjöerling, Beniamino Gigli y Tito Schipa- presidían las aproximaciones al misterio. No era extraño que cantaran Nessun Dorma a deshoras y con más tequila que el reglamentario para aclarar la garganta y hacer presentes los versos. Los vecinos molestos y quizá ignorantes de la trama de Turandot, cumplían obedientes el imperativo de no dormir. La noche necia y la esperanza…

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