Se cita a José Alfredo Jiménez
El buen profesor adiestró a sus alumnos en el arte de la referencia. No del adorno en el epígrafe ni del pie de página inútil. Sí de la alusión exacta, del homenaje a los autores, de la concordancia y la intertextualidad. Al fin de cursos lo nombraron padrino de la generación egresada. No asistió a la ceremonia, llegó a la fiesta tarde y algo borracho. Ni entonces olvidó la precisión para citar. Mientras bailaba con la más bella alumna le dijo al oído: –vámonos de aquí. –¿A dónde, profesor? ¬–Pss “donde nadie nos juzgue”.
lunes, 26 de octubre de 2009
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